Descubre la increíble historia de Jorge Matute Remus, el ingeniero de Jalisco que logró la hazaña de mover el edificio de Teléfonos de México sin cortar una sola línea.
El día que la ingeniería desafió a la gravedad en Guadalajara
En el corazón de Guadalajara, una hazaña de la ingeniería mexicana sigue siendo motivo de asombro y orgullo. Hablamos del movimiento del edificio de Teléfonos de México en 1950, una proeza liderada por el visionario ingeniero jalisciense Jorge Matute Remus. Este evento no solo salvó una estructura icónica, sino que también cimentó el legado de Matute Remus como una de las mentes más brillantes de la ingeniería del siglo XX.
¿Quién fue Jorge Matute Remus?
Nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1912, Jorge Matute Remus fue un ingeniero civil, político y académico que dedicó su vida al desarrollo de su estado. Egresado de la Universidad de Guadalajara, de la cual más tarde sería rector, su carrera estuvo marcada por la innovación y una profunda vocación de servicio. Sin embargo, su nombre quedaría inmortalizado por un desafío que parecía imposible: mover un edificio de 1,700 toneladas sin interrumpir su funcionamiento.
El Gran Desafío: Ampliar la Avenida Juárez
A mediados del siglo XX, Guadalajara experimentaba un crecimiento acelerado. Para modernizar la ciudad, se proyectó la ampliación de la Avenida Juárez. El principal obstáculo era el recién construido edificio de la Compañía Telefónica Mexicana (hoy Telmex). Demolerlo representaba un costo económico y social altísimo, ya que implicaba dejar a la ciudad sin servicio telefónico por un largo periodo.
Fue entonces cuando el ingeniero Matute Remus propuso una solución audaz y sin precedentes en México: mover el edificio completo. La idea fue recibida con escepticismo e incluso burlas, pero su confianza en los cálculos y la técnica era inquebrantable.
La Genialidad en Acción: El Plan de Traslado
El método diseñado por Matute Remus y su equipo fue una obra maestra de precisión y audacia. El plan consistía en los siguientes pasos:
- Cimentación y Estructura: Se excavó por debajo del edificio para cortar sus cimientos originales y colocar una nueva estructura de vigas de concreto y acero.
- Gatos Hidráulicos: Se instalaron 12 gatos hidráulicos controlados por un sistema centralizado. Estos gatos serían los responsables de levantar ligeramente el edificio y permitir su desplazamiento.
- Rieles de Acero: Se colocaron rieles de acero sobre los cuales rodaría la estructura, similar al mecanismo de un tren, pero a una escala monumental.
- El Movimiento: El 24 de octubre de 1950, comenzó la operación. Para demostrar su total confianza en el proyecto, Matute Remus pidió a su esposa e hijos que estuvieran dentro del edificio durante el movimiento. Además, los operadores telefónicos continuaron sus labores con normalidad, ya que todas las conexiones (agua, drenaje, electricidad y líneas telefónicas) se mantuvieron flexibles y funcionales.
Durante cinco días, el edificio fue desplazado 12 metros desde su ubicación original a una velocidad de caracol. La operación fue un éxito rotundo. Ni una sola llamada se interrumpió, ni un solo cristal se rompió. Guadalajara y el mundo entero fueron testigos de un milagro de la ingeniería moderna.
El Legado de un Visionario
La hazaña de Jorge Matute Remus no solo resolvió un problema urbano, sino que también se convirtió en un símbolo del ingenio mexicano. Demostró que con conocimiento, valentía y una planificación meticulosa, no hay desafío imposible. Hoy, una estatua del ingeniero empujando simbólicamente el edificio se erige cerca del lugar, recordando a las nuevas generaciones el poder de la innovación y la determinación. Su legado perdura en cada calle, puente y obra que ayudó a construir, y en la inspiración que sigue brindando a ingenieros de todo el mundo.